Garden Spots
Bougambillea (Bougainvillea spp.)
  • La buganvilla es una planta trepadora originaria de Sudamérica, apreciada por sus vibrantes brácteas de colores como magenta, púrpura y rojo, que enmarcan pequeñas flores blancas. Ideal para cubrir muros y pérgolas, puede alcanzar hasta 10 metros de altura. Además de su valor ornamental, en la medicina tradicional se utiliza para tratar afecciones respiratorias como la tos y la bronquitis.
Granado (Punica granatum)
  • El granado (Punica granatum) es un pequeño árbol o arbusto caducifolio, que puede alcanzar entre 4 y 6 metros de altura, conocido por sus vistosas flores rojas y sus frutos, las granadas, de cáscara coriácea y semillas jugosas. Originario de Asia Central, se cultiva ampliamente en regiones mediterráneas por su valor ornamental y la apreciada fruta, rica en antioxidantes y vitaminas. Además, la granada se utiliza en diversas recetas culinarias, aportando un toque diferencial a platos como el salmón y ensaladas.
Olivo (Olea europaea)
  • El olivo (Olea europaea) es un árbol emblemático del Mediterráneo, conocido por su longevidad, ya que puede vivir más de 1,000 años. Su atractivo tronco retorcido y su follaje gris verdoso lo convierten en una opción ornamental ideal para jardines y paisajes. Además, es apreciado por sus frutos, las aceitunas, fundamentales en la producción de aceite de oliva, un ingrediente esencial en la cocina mediterránea.
Palmito (Chamaerops humilis)
  • El palmito (Chamaerops humilis), la única palmera autóctona de Europa, es un arbusto resistente y compacto, ideal como elemento ornamental en jardines mediterráneos. Sus hojas en forma de abanico y su tronco fibroso aportan textura y estilo a los paisajes. Además, sus fibras han sido tradicionalmente utilizadas para fabricar escobas, cuerdas y cestería, destacando su versatilidad y valor artesanal.
Árbol de pisos (Araucaria heterophylla)
  • El árbol de pisos, conocido científicamente como Araucaria heterophylla, es una conífera perenne originaria de la isla Norfolk, Australia. Destaca por su porte cónico y simétrico, alcanzando hasta 70 metros de altura en su hábitat natural, aunque en cultivo suele ser más pequeño. Sus ramas horizontales se disponen en verticilos formando niveles o "pisos", de ahí su nombre común. Es muy valorado como planta ornamental en jardines y espacios interiores debido a su elegante estructura y adaptabilidad. Además, su madera ha sido utilizada en la fabricación de mástiles para barcos por la rectitud de su tronco.
Cyca (Cycas revoluta)
  • La cyca (Cycas revoluta) es una planta perenne de aspecto prehistórico, originaria del sudeste asiático, que combina la elegancia de las palmeras con la resistencia de las coníferas. Su forma simétrica y su follaje verde oscuro la convierten en una elección ornamental destacada para jardines y macetas. Además, su tronco robusto y lento crecimiento le confieren una longevidad notable, siendo una planta ideal para decorar espacios interiores y exteriores con un toque exótico.
Ficus microcarpa (Ficus microcarpa)
  • El Ficus microcarpa, también conocido como laurel de la India o ficus ginseng, es un árbol tropical de crecimiento rápido, muy apreciado por su uso ornamental. Su densa copa y su capacidad para formar raíces aéreas lo convierten en una elección llamativa para jardines, parques y decoración interior en forma de bonsái. Además de su belleza, es resistente y adaptable, tolerando diversas condiciones ambientales, lo que lo hace ideal para espacios urbanos y paisajes sostenibles.
Palmera datilera (Phoenix dactylifera)
  • La palmera datilera (Phoenix dactylifera) es una elegante especie perenne originaria del norte de África y el Medio Oriente, conocida por sus frutos, los dátiles, ricos en nutrientes. Su esbelto tronco y su copa de hojas pinnadas la hacen ideal como elemento ornamental en jardines, avenidas y paisajes áridos. Además de su valor estético, es altamente resistente a climas cálidos y secos, lo que la convierte en un símbolo de oasis en regiones desérticas.
Palmera Phoenix canariensis (Phoenix canariensis)
  • La palmera canaria (Phoenix canariensis), originaria de las Islas Canarias, es una especie majestuosa y ornamental, reconocida por su imponente tronco robusto y su frondosa copa de hojas pinnadas que pueden superar los 10 metros de diámetro. Ideal para embellecer jardines y paseos, es resistente a climas cálidos y moderados. Además de su valor decorativo, sus frutos, aunque no comestibles, han sido utilizados históricamente para alimentación animal. Su porte elegante y su adaptabilidad la convierten en un ícono de los paisajes mediterráneos y subtropicales.
Cocotero (Cocos nucifera)
  • El cocotero (Cocos nucifera) es una palmera tropical originaria de regiones costeras del océano Índico y Pacífico, fácilmente reconocible por su esbelto tronco y su copa de grandes hojas pinnadas. Puede alcanzar alturas de hasta 30 metros y es muy apreciado tanto por su valor ornamental como por sus frutos, los cocos, ricos en agua y pulpa comestible. En jardinería, aporta un aire exótico y relajado, evocando paisajes paradisíacos, y se adapta mejor a climas cálidos y soleados, siendo ideal para zonas cercanas al mar.
Árbol orquídea(Bauhinia variegata)
  • El árbol orquídea (Bauhinia spp.) es un árbol ornamental originario de Asia y América tropical, conocido por sus espectaculares flores que recuerdan a las orquídeas, en tonos rosados, púrpuras o blancos. De porte medio y copa abierta, puede alcanzar entre 5 y 10 metros de altura. Sus hojas bilobuladas, con forma similar a una pezuña, le aportan un carácter distintivo. Es muy valorado en jardines por su floración vistosa y prolongada, que aporta color y elegancia a los espacios exteriores.
Ciruelo rojo (Prunus cerasifera)
  • El ciruelo rojo (Prunus cerasifera) es un árbol ornamental originario de Asia occidental, muy apreciado por el intenso color púrpura de sus hojas, que se mantiene durante gran parte del año. De tamaño medio, puede alcanzar entre 5 y 8 metros de altura. En primavera produce pequeñas flores rosadas o blancas que contrastan con su follaje. Su valor decorativo lo convierte en una opción destacada para aportar color y dinamismo a jardines, además de producir pequeños frutos comestibles.
Limonero (Citrus x limon)
  • El limonero (Citrus limon) es un árbol frutal originario del sudeste asiático, ampliamente cultivado en regiones mediterráneas por su fruto, el limón, de sabor ácido y gran uso culinario. De hoja perenne y tamaño medio, suele alcanzar entre 3 y 6 metros de altura. Sus flores blancas, muy aromáticas, aportan un valor sensorial adicional al jardín. Es una especie muy apreciada tanto por su producción como por su carácter ornamental y su fragancia.
Ciprés (Cupressus semprevirens)
  • El ciprés común (Cupressus sempervirens) es un árbol perenne originario de la región mediterránea, ampliamente reconocido por su porte esbelto y columnar, que puede alcanzar alturas de hasta 20-30 metros. Sus hojas, en forma de escamas y de color verde oscuro, forman una copa densa y compacta. Tradicionalmente asociado a jardines históricos y paisajes clásicos, se utiliza tanto como elemento ornamental como para crear alineaciones y setos. Su resistencia a la sequía y su longevidad lo convierten en una especie muy valorada en climas cálidos.
Parque Natural de s’Albufera de Mallorca (principal humedal de Baleares, ZEPA y LIC)
  • La Albufera de Playa de Muro, en el norte de Mallorca, es un ecosistema de humedal con una gran diversidad de flora y fauna. Entre su vegetación destacan los juncos, las hierbas salinas y los álamos blancos, creando un hábitat único para muchas especies. En cuanto a la fauna, es un lugar clave para las aves migratorias, como flamencos, garzas y águilas pescadoras. Además, alberga peces como la anguila y las llisas, reptiles como la serpiente de agua y la tortuga de agua, así como una rica variedad de insectos y mamíferos.
Mar mediterraneo
  • El mar Mediterráneo alberga una rica biodiversidad tanto en flora como en fauna, siendo uno de los ecosistemas marinos más diversos del planeta. Entre su vegetación destaca la Posidonia oceanica, una planta submarina clave para la salud del ecosistema marino. Esta planta no solo proporciona oxígeno y refugio a numerosas especies marinas, sino que también ayuda a prevenir la erosión costera al estabilizar los sedimentos marinos. La fauna del Mediterráneo es igualmente diversa, con especies como los delfines, tortugas marinas, el atún rojo y una amplia variedad de peces y moluscos.